La Gran Muñeca presentó otro de los mejores espectáculos de la categoría, basado en un excelente libreto, probablemente el de mejor calidad hasta el momento en el certamen.
Su autora, Jimena Márquez, llenó de ingenio y sutilezas textuales a un espectáculo que además se impuso con una estética coherente, pleno de frescura, y con una interpretación colectiva que potenció cada uno de los pasajes del show.

La gran muñeca
La primera imagen de la murga, en la que los murguistas salen de la prisión que representa una escenografía realizada en base al reciclaje de botellas, introduce al espectador a un universo de colores, donde el blanco y negro bien representaría el estado de ánimo desde el que se narra el espectáculo, gris, disconforme; y los colores simbolizan la esperanza a la que alude la murga, siempre avasallante en cuanto a su discurso de progreso y esperanza.
Es por eso que tras su clarinada la murga avisa que “si es caprichosa una pasión / es lo de menos la ocasión / El corazón / que se desata cuando se trata / de una canción”.
Márquez es hábil también al ornamentar palabras disparadoras de ideas positivas aún en un contexto de crítica, siempre planteada mediante breves construcciones satíricas que le dan fluidez y naturalidad al espectáculo. La murga canta a la sonrisa que despierta la llegada, a la locura y las canciones, y con la misma intensidad propone el oxímoron por el cual mediante la imagen de una ciudad “en soledad y siempre conectada (…) enciende luces para (atacar) el insomnio”.
La presentación de “Atrapados”, título del repertorio, se presenta primero a través de imágenes. Murguistas aprisionados sobre su propia indumentaria, que señala botellas, relojes, cerraduras y números reslatan tal si fueran prisiones de vicios, tiempos o situaciones específicas que tienen que ver con los sucesos del año, como el impedimento de ensayar a causa de ruidos molestos.
La primera prisión es una nueva brutal crítica de la murga a la uruguayez. Utilizando el suceso de los Juegos Olímpicos, el libreto expone ferozmente el conformismo uruguayo, en contraposición al rigor y puntillosidad de la cultura oriental. Los murguistas transforman los sucesos destacados en deportes sobre los cuales tiran guiños humorísticos, generalmente de gran efectividad, y que dejan en evidencia “el trancazo de una generación ante la realidad de la idiosincrasia uruguaya”, que también involucra al conformismo del narrador, “que nunca canta tan bien en público como frente al espejo”.
La sátira “Encerrados”, muestra al murguista preso de la tecnología, que utiliza las cercanías que ofrece la cultura cibernética como lugar destructor de afectos que bien podrían darse en una ciudad en madrugada, a quien “nadie le tira un beso (y) ningún amante quiere amar”. En este punto la murga encuentra un máximo punto de encuentro entre sustancia y contenidos, así como belleza poética puesta al servicio del humor, transformando la sátira inicial en una notable canción final que habla de soledades, aún en un mundo conectado a través de la Internet.
El cuplé del “Timbero actualizado”, la murga reflota en una nueva sátira a los distintos personajes presos de los vicios, con cuartetas que narran la forma en la que han cambiado los comportamientos de antes y de ahora, y que alcanzan el momento de máxima explosión cómica, a través de la carcajada, con un lenguaje directo y preciso.
En el cuplé de “Los Shhh” (onomatopeya de silencio), la murga se mete una vez más con las conductas uruguayas, y logra imponer un discurso más salvaje y vengativo con la burocracia que impide que una murga cante en Carnaval. Ingeniosamente, resume y pone encima de la mesa, con el mismo lenguaje satírico cuales circunstancias son contaminantes en materia de sonido y cuales buscan su legítimo espacio, en momentos en que el Carnaval fue declarado de interés nacional.
Con la misma sutileza y apelación al humor, La Gran Muñeca ironiza magistralmente sobre lo que denomina “silencios productivos”, a partir de un suceso real: “No quiero que canten / no quiero que salten / No quiero que habiten la casa de abajo (…) Me cayo si quiero / no seas patotero / No ves que acá al lado / descansan vecinos y quedo pegado”.

Las recientemente lanzadas tarjetas Radeon HD 4800 han logrado impresionar tanto a los editores que escriben análisis como los consumidores, y en general muchas personas creen que estas tarjetas son la clave para que AMD/ATI regresen a la carrera. Es muy posible que el éxito de estas tarjetas le de AMD el impulso adicional que necesita para reponerse a la situación que enfrenta desde la compra de ATI. Pero, ¿exactamente cuánto podrán ayudar estas tarjetas?
PayPal ha recibido una mejora de seguridad, según su propietario eBay quien recientemente anunció una
Walter Bender fue un ejecutivo importante del proyecto OLPC que recientemente